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Testimonios

Gracias, Agosto 24, 2009

“ Gracias por hacernos sentir como en familia, nos fuimos con todo el dolor de nuestra alma. Esperamos volver a veros pronto y a la magnifica tierra en la que vivís...”

Lo mejor, Agosto 10, 2009

“ No tengo palabras de agradecimiento, para esta familia,y su hospitalidad, que es inmejorable,me tendreis alli el año que viene, Saludos Jose A. y Carmen...”

Buena Gente, Julio 31, 2009

“ Si quereis conocer un lugar precioso,una casa encantadora,un pueblecito con magia y lo principal,buena gente...esta es vuestra casa!!!”

Acierto seguro, Julio 10, 2009

“ Hay muchas casas rurales y creo que en la mayoría el trato es muy bueno pero si vais a esta casa os aseguro que acertáis de pleno...”

Maravilloso, Mayo 01, 2009

“ A pesar del tiempo que ha pasado, mi novia y yo siempre recordamos lo estupenda que fue nuestra estancia en esta casa...”

Algunas palabras sobre nosotros

Sobre Nosotros
El pueblecito de Pandiellu
se recuesta en una verde repisa del norte cabraliego, cerca de los límites llaniscos, y flanquea sus estrechas calles de viejas casonas de piedra que adornan con flores antojanas y alfeizares. De fondo acompaña, casi permanentemente, música de cencerro, y las vacas y cabras, acostumbradas a los caminantes, apenas prestan atención; resultan más interesantes los verdes y jugosos pastos que ascienden desde la profunda confluencia del Casaño y el Cares.

Ejerciendo de mirador del profundo y circular valle que rodean las sierras de Juanrobre, Cabreriza, Portudera y Ondón, con sus salientes "cabezos" Forcau y Llorosu, la casa de aldea La Portiella del Llosu nació del interés, el trabajo y el cariño de Mariví y José, por recuperar un viejo y ruinoso caserón familiar del siglo XVI para convertirlo en rincón de saludables y reparadores descansos, y de no menos saludables y reparadoras caminatas: gusto y detalle les ha sobrado, algo que salta a la vista y confirma la estancia.

Hay cinco habitaciones dobles, amplias, cómodas, luminosas, embebidas de paisaje y con baños benditas duchas de herméticas mamparas y accesos para discapacitados. Una tiene por ventana la huella histórica más remota, marco de sillares y antepechos labrados que incluyen dos asientos pétreos afrontados, y que distribuye liños tallados con ovas; otra abre balcón al infinito y pinta detalles florales y ángeles en los cabeceros y los armarios; los suaves colores amarillos y cremas de las paredes se rompen y sacan al aire cantería maciza; gruesas vigas resaltan los techos.
Sobre Nosotros

No faltan sillones lectores, puntos apropiados de luz, adornos y antiguedades lucidos; faltan, en cambio, algunos engorros, especialmente televisores, excluidos al salón chimenea.

Los desayunos caseros alegran las mañanas del comedor común y la terraza, y preparan una travesía corta e intensa que sale y termina en La misma Portiella.
En una media hora escasa veremos, Cares por medio, la mole occidental de Peña Santa y la central del Urriellu con la mar de frente. Asombros y magias de Asturias.